Cómo construir una cartera indexada: ejemplos según tu perfil de riesgo
Cuatro carteras de ejemplo con dos o tres fondos indexados, del perfil más prudente al más agresivo, y cómo elegir el reparto que vas a ser capaz de mantener.
Una cartera indexada no necesita diez fondos. Con dos o tres puedes tener miles de empresas y bonos de todo el mundo. Lo difícil no es montarla: es elegir el reparto adecuado para ti y mantenerlo cuando el mercado se pone feo.
En esta guía
La decisión más importante: acciones o bonos
El reparto entre renta variable (acciones) y renta fija (bonos) explica la mayor parte del comportamiento de tu cartera: cuánto puede subir y, sobre todo, cuánto puede caer.
- La renta variable tiene más rentabilidad esperada a largo plazo, pero puede caer un 40-50 % en una crisis.
- La renta fija de calidad rinde menos, pero suele caer mucho menos y amortigua los golpes. Ojo: no es inmune; en 2022 los bonos también cayeron con fuerza por la subida de tipos.
Cómo elegir tu reparto
Tres preguntas te orientan:
- ¿Cuándo vas a necesitar el dinero? Con menos de 5 años, poca renta variable. Con más de 15, puedes asumir mucha.
- ¿Tus ingresos son estables? Un trabajo estable te permite asumir más riesgo en la cartera.
- ¿Cómo reaccionarías a una caída del 30 %? Es la más importante. Si venderías, tu cartera tiene demasiado riesgo, por mucho que digan las tablas.
Cuatro carteras de ejemplo
Los porcentajes de renta variable se refieren a fondos indexados globales (por ejemplo, MSCI World más emergentes, o un MSCI ACWI). La renta fija sería un fondo indexado de bonos globales con divisa cubierta a euros.
| Perfil | Renta variable | Renta fija | Caída posible en una crisis fuerte* |
|---|---|---|---|
| Conservador | 30 % | 70 % | −10 % a −20 % |
| Moderado | 50 % | 50 % | −20 % a −25 % |
| Equilibrado-dinámico | 70 % | 30 % | −25 % a −35 % |
| Agresivo | 90-100 % | 0-10 % | −40 % a −50 % |
*Rangos orientativos basados en crisis históricas como la de 2008. Una crisis futura puede ser peor.
Ejemplo práctico: cartera de tres fondos
Una cartera equilibrada-dinámica 70/30 podría ser:
- 62 % fondo indexado MSCI World
- 8 % fondo indexado de mercados emergentes
- 30 % fondo indexado de bonos globales cubierto a euros
Y una agresiva para alguien de 30 años con horizonte muy largo:
- 88 % fondo indexado MSCI World
- 12 % fondo indexado de mercados emergentes
¿Y la regla de “100 menos tu edad”?
Es una aproximación clásica: con 30 años, 70 % en acciones; con 60, 40 %. Sirve como punto de partida, pero tu horizonte, tu estabilidad y tu tolerancia a las caídas importan más que tu edad.
Errores comunes al construir la cartera
- Solapamiento: tener un MSCI World, un S&P 500 y un fondo tecnológico es tener tres veces las mismas empresas.
- Demasiados fondos: no aportan diversificación y complican el rebalanceo.
- Confundir monetarios con renta fija: los fondos monetarios son para liquidez a corto plazo; la renta fija de una cartera suele tener más plazo.
- Cambiar de cartera cada año según lo que más ha subido.
Mantenerla en el tiempo
Una vez montada, solo tienes que hacer dos cosas: aportar con regularidad y rebalancear una vez al año. En España, si usas fondos, puedes rebalancear con traspasos sin pagar impuestos. Te explico cómo en cómo rebalancear tu cartera.
Si prefieres que alguien lo haga por ti, un roboadvisor monta y mantiene una cartera muy similar a cambio de una comisión.
Preguntas frecuentes
¿Necesito renta fija si soy joven?
No es obligatorio. Si tienes un buen fondo de emergencia, ingresos estables y la certeza de que no venderás en una caída, una cartera 100 % renta variable es razonable. Si dudas, un 10-20 % de renta fija te ayudará a dormir mejor.
¿Debo cambiar el reparto con la edad?
Lo habitual es ir reduciendo riesgo conforme te acercas al momento de usar el dinero, por ejemplo bajando un 1-2 % de renta variable cada año en la última década.
Este artículo es información general con fines divulgativos y no tiene en cuenta tu situación personal. No es asesoramiento financiero ni fiscal. Las cifras fiscales corresponden a la normativa estatal vigente en la fecha de actualización; comprueba los cambios en la web de la Agencia Tributaria o consulta con un profesional antes de decidir.


